¿Por los viejos tiempos?
=)

In a crooked little town, they were lost and never found
Fallen leaves, fallen leaves, fallen leaves… on the ground
I hitched a ride, until the coast
To leave behind, all of my ghosts
Searching for something, I couldn’t find at home
Can’t get no job, can you spare a dime?
Just one more hit, and I’ll be fine
I swear to God, this’ll be my one last time!
In a crooked little town, they were lost and never found
Fallen leaves, fallen leaves, fallen leaves… on the ground
Run away before you drown, or the streets will beat you down
Fallen leaves, fallen leaves, fallen leaves… on the ground
When it gets dark, in Pigeon Park
Voice in my head, will soon be fed
By the vultures, that circle round the dead!
In a crooked little town, they were lost and never found
Fallen leaves, fallen leaves, fallen leaves… on the ground
Run away before you drown, or the streets will beat you down
Fallen leaves, fallen leaves, fallen leaves… on the ground
I never once thought, I’d ever be caught!
Staring at sidewalks, hiding my track marks!
I left my best friends, or did they just leave me?
In a crooked little town, they were lost and never found
Fallen leaves, fallen leaves, fallen leaves… on the ground
In a crooked little town, they were lost and never found
Fallen leaves, fallen leaves, fallen leaves… on the ground
Run away before you drown, or the streets will beat you down
Fallen leaves, fallen leaves, fallen leaves… on the ground
Run away before you drown!
Fallen leaves, fallen leaves, fallen leaves… on the ground
Run away before you drown!
Fallen leaves, fallen leaves, fallen leaves… on the ground
Con el viento en los tobillos comían galletas y conversaban.
Sabrine solía decir que nada dura para siempre. Bernabé, cada vez que lo mencionaba, repetía lo que ya todos acostumbrábamos a oir: “dura todo lo que la memoria quiera”. Entonces era el momento de Dulce, donde desplegaba una serie de preguntas y rollos filosóficos infinitos en donde te hacía dudar por unos segundos hasta de tu propio nombre. Henoc, se limitaba a mirar las nubes, ofreciendo su aporte en momentos puntuales. Y ella, la chica de las llaves de marfil, en silencio, realizaba virguerías con el humo de su cigarro.

Se llena los pulmones y no puede parar. El aroma sobrepasa su límite de necesidad. Imposible no repetir.
¿Lo sientes?
Tu también caerás.
Entonces llega el momento en el que tienes dos caminos para elegir y uno sólo por el que podrás andar. No vale mirar atrás, decidas lo que decidas, no valdrá. Y es ahí, tras pensarlo metido en tus propias carnes y agarrado fuertemente, cuando tomas el mando de la situación y te lanzas a lo que ese camino te depare, con o sin aceptación. Con o sin caminantes a tu lado. Te lanzas. Porque nadie lo va a hacer por ti, y tan sólo a la hora de realizarlo, te darás cuenta de la pequeña gran satisfacción que sientes por todo tu cuerpo.
-Vale. ¿Y después que?
- A esperar. No puede ser peor, la desilusión ya la tienes. ¿Recuerdas?

El cielo se reflejaba en su cara y le regalaba un tono aún más rosado. Ella contestaba sin apenas inmutarse, realizando el amago de morderse las uñas.
Ningún pestañeo.
Con la mirada ausente.
Pensando en Nada.

Un brindis. Por nosotras, y porque podamos llegar a cumplir nuestro primer objetivo tras el verano.
¿Nos vemos en septiembre? =)
- ¿Qué es lo que quieres?
-No quiero uno ruidoso, ni forzado o lleno de saliva.
Tampoco de los que me da la abuela, ni los de papá en la frente al acostarme.
Nada de esos sosos y sin gracia que se dan cuando llega alguien o se va. Hablo también de los de cumpleaños, navidades y demás festividades.
Me pongo nerviosa si me los dan en la oreja, cuello o pantorrilla, y mejor no mencionar los de la tripa.
Son tan odiosos los repentinos en los labios. Los largos tienen un pase, pero sólo cuando van con dulzura.
Los pasionales sólo tienen la gracia del momento, poco a poco se va apagando su simpatía.
Los llamados de esquimal, son la cosa más cursi que he visto en mi vida. No gracias.
Los mejores sin duda, los que no tienen ni punto de comparación con todos los demás, son los que te producen esa sensación tan extraña que es un beso sin besar.
- ¿Cuándo eres capaz de sentir el aroma de su piel, su aliento mientras sonríe y emite algún tipo de ruidito gracioso?
- ¡Y no puedes evitar reir!Sí, es una sensación tan rara y mágica. Quiero uno. Cerrar los ojos a menos de dos cm de su cara y sentir todo eso mientras sus pestañas acarician las mías, es divertido.
Quiero un beso de mariposa. ¡Lo quiero, lo quiero, lo quiero!*

Un libro en breves publicado.
Los dos broches más bonitos del mundo mundial.
Tres auriculares rotos en el último mes (y creciendo).
Cuatro películas que me hagan llorar.
Cinco personas a las que admirar
Seis campamentos
Siete cosas en la punta de la lengua
Ocho de las “cosas” más grandes del mundo llenas de besos
Nueve segundos que soy capaz de mantener un serio
Diez minutos de dormir, haber soñado y acordarme
Once canciones con las que gobernaría el mundo
Doce pecas en la cara
Trece conversaciones importantes
Catorce años y medio a tu lado
Quince cosas que me sacan de quicio
Dieciseis palabras que me alientan
Diecisiete años detrás de un mismo sueño
Dieciocho veranos de los inolvidables en Ladruñán
Diecinueve primaveras vividas llenas de motivos por los que sonreir.
Veinte……¡no espera! veinte todavía no.
¡¡¡¡Empiezo y no paro!!!!. Pero hay que ir paso a paso, Cigus, con los cordones de colores y caminando, con el rumbo que sea, pero siempre hacia delante.
Hoy es un día bonito ¿verdad? el sol no llega a picar en la piel, tan solo te hace entrecerrar los ojos un poquito más de lo normal.
Pero hoy hay algo diferente. Algo falta. Hoy no ha dejado su carta en el buzón amarillo oxidado de enfrente de mi casa, y ya son las 7. ¿Dónde está? Cada jueves hace lo mismo, llega a primera hora de la tarde, marca sus labios en un sobre y lo deposita en el interior del buzón. Lo lleva haciendo desde enero del año pasado. Mismo lugar, mismos gestos, misma hora.
Ya me había acostumbrado. Es de esas cosas que con el tiempo dejas de prestarles atención y te terminan resultando normales, habituales del día a día -bueno, en este caso, de semana a semana-.
Cuando no se realizan es como si algo fallara, llueve una auténtica tormenta de preguntas de todo tipo. En ocasiones hasta llegas a montarte tu propia película con secuestro y todo.
Pero bueno, es lo que pasa cuando nos tienen acostumbrados a algo ¿no?